
(Francesca Woodman)
No temas - dijo ella - mi amor es para siempre. Y jamás volvieron a verse. Pero era verdad que su amor iba a ser para siempre.
Tengo miedo - dijo él - puede que pronto deje de quererte. Pero cuando empezó a hacerlo ya era demasiado tarde.
Yo estoy seguro -dijo el inseguro. - A mí no me puede pasar - dijo al que se le avecinaba lo impensable. - Yo no quiero querer - dijo repitiendo su hazaña de amor el nuevo enamorado.